Éste es, ciertamente, un blog sobre tecnología bastante atípico… lleva ya unos tres meses de madurez, y como buen padre, me siento razonablemente orgulloso de mi criatura. Concretamente, hay un rasgo con el que estoy encantado: está absolutamente desfasado, anticuado y obsoleto.
La informática evoluciona a un ritmo vertiginoso. Lo que sirve hoy, es chatarra mañana. Un ordenador es de última generación durante unos pocos meses… los programas crecen a un ritmo tal que dejan viejos ordenadores que podían ser útiles. (Tengo que hablarles un día sobre reciclaje, me lo apunto…). Se nos bombardea con números, mejores procesadores, más memoria, más gigaherzios… más todo. Para nada…
Las últimas noticias invaden los blogs de informática, que se hacen eco a diario de las mismas novedades. Uno lee Barrapunto por la mañana y ya sabe todo lo que va a publicar el resto (o una gran mayoría)… Pero las cosas no funcionan así en realidad.
No llevo muchos años en ésto, y ya he visto aparecer varias “tecnologías definitivas”, que como siempre no han llegado a ningún sitio. Aparecen nuevos lenguajes de programación que no aportan nada, nuevas herramientas que automatizan necesidades que nadie tiene, novedosas formas de ganar dinero que nunca dan resultado. Los fracasos están a la orden del día, aunque aparecen en la contraportada… por eso no los ve nadie.
Lo que no ha cambiado en éstos años es el límite computacional, la prueba de Turing, los formalismos… la fuerza de la orientación a objetos, la solidez de los Linux… temas que ya he tratado en éste blog, con vocación de viejo anticuado desde su nacimiento.
Las noticias de hoy son eso, noticias de hoy. Que Alan Turing diga que un cabezal y una cinta pueden resolver todos los problemas computables hace más de medio siglo y que siga teniendo validez hoy es lo verdaderamente interesante. En este mar revuelto de cambios que es la informática, los principios inmutables son más valiosos que en ninguna otra disciplina. De nada me sirve dominar el lenguaje de programación de moda si pierdo el tiempo tratando de resolver un problema no computable: no voy a conseguirlo jamás, por muy buena que sea la herramienta.
La idea de éste blog se fraguó como una contrapartida a tanta novedad. Precisamente porque entiendo que la informática es ingeniería y como tal debe tener presentes las ideas que la definieron como ciencia, demostrar que sus principios son serios y sus bases, sólidas.
Aparecerán otras tecnologías, otros paradigmas, otras herramientas. A esto se le dedicarán cientos de páginas en las noticias, y sin embargo, el álgebra no ha cambiado, la lógica matemática tampoco… y los principios físicos permanecen inmutables. Aunque, eso sí, sin una sola línea que lo reivindique junto a las novedades del día.
Maravillas de la ciencia moderna.